LOS METROSEXUALES

Es una nueva clase de hombres que conocen de moda y cosméticos, cuidan su imagen, peso, cutis y piel, tanto como lo hacen las mujeres

David Beckham
Hasta hace algún tiempo, si un hombre usaba acondicionador para el pelo era observado con indisimuladas sospechas por el resto del mundo. El acondicionador, se pensaba, era una herramienta infalible para descubrir el grado de virilidad en la población masculina. Pero ahora que el tiempo ha pasado, que más y más hombres no solo usan productos para el cabello- incluyendo serum, mousse, styling gel y hasta tintura- que se embetunan con cremas de belleza de 150 dólares, que tienen en su closet una docena de trajes de Dior Homme, zapatos de Bruno Magli, y, dos veces al mes, se someten a manicuras y pedicuras de una hora de duración, la tarea de definir a un hombre-hombre se ha hecho mucho mas difícil.

BeckhamPor eso, las empresas de publicidad han creado un nuevo género: el metrosexual, la cadena dorada que une a ese troglodita, bebedor de cerveza, devorador de hamburguesas, fanático del fútbol y cliente frecuente del bar topless local, con ese refinado "dandy" que puede distinguir a ojos cerrados la diferencia entre "One" de Calvin Klein y "Envy" de Gucci, cocinar un terrine de mariscos con "haricots verts" en veinte minutos, y cantar, a capella pero en perfecto tono, un aria de "la Traviatta" en impecable italiano.

El primero es a menudo heterosexual. El segundo, frecuentemente gay. El Metrosexual no es lo uno ni lo otro, y aunque entre las sabanas no hay dudas de su preferencia sexual por el sexo opuesto, en lo cultural su refinamiento y sensibilidad para todo lo que es "fashion" lo pone definitivamente en el lado más femenino de la masculinidad.

El metrosexual, como lo dice su nombre, ha definido su sexualidad por el ambiente cosmopolita y sofisticado de ciudades como Londres, Buenos Aires o Nueva York. Después de todo, que otro hombre que no sea un metrosexual es capaz de aconsejarlas en la compra de tal o cual vestido, sugerirles el mejor "boutique hotel" de Roma, llevarlas al restaurant de moda y, al final de la noche, ¿mostrarles más de alguna acrobacia horizontal aprendida en las clases de sexo tantrico?

Según los publicistas, los Metrosexuales representan un porcentaje mínimo del mercado consumidor masculino, pero sin conocerlos, es imposible descubrir hacia donde seguirá el resto del rebaño menos sofisticado. Por eso, la gigantesca agencia Euro RSCG, que posee 223 oficinas alrededor del mundo, acaba de reunir en Nueva York a una docena de estos magníficos "nuevos hombres" para pedirles su opinión sobre temas como los Jeans Diesel, el Yoga, el diseño de interiores y la locura por los autos Mini-Cooper.

Pero éste es solo el mas reciente signo de la revolución "metrosexual" que está azotando a Estados Unidos. El pasado mes de Julio, la cadena de televisión "Bravo", que es mas conocida por programas culturales como "Inside The Actors Studio" que por su preocupación por lo chic, comenzó a presentar el nuevo "reality show" llamado "Queer Eye For The Straight Guy".

Aquí, cinco hombres gay tuvieron la tarea de "transformar a un hombre heterosexual, deficiente en términos de estilo, culturalmente inferior, y llevarlo de desastroso a fabuloso". Por su parte, Conde Nast, la empresa editorial que publica "Vogue" y "Vanity Fair", lanzará una nueva revista para hombres que, mas que revista, es una guía de compras dedicada principalmente a ropa y zapatos.

BeckhamY no hay un laboratorio, una firma cosmética o una línea de belleza que no esté explorando las interminables fronteras de la vanidad masculina. Unilever, por ejemplo, creó "Axe", el primer desodorante "para todo el cuerpo" para hombres. La revista "Maxim", célebre por sus portadas de "starlets" semidesnudas, acaba de lanzar al mercado su propia línea de tinturas para el cabello, y "Nickel", el laboratorio que entre otras cosas ofrece una "crema para el día después" que promete borrar todos los signos de una borrachera, abrió hace algunos meses su propio Spa masculino en Chelsea, en Nueva York, donde sus clientes pueden someterse a bronceados, masajes capilares y tratamientos especiales para reducir la grasa alrededor de la cintura.

El Spa no da abasto, cosa que no debería sorprender a nadie en estos tiempos cuando, según las estadísticas, la práctica de la cirugía plástica entre los hombres americanos ha subido al triple en los últimos cinco años. El icono Metrosexual: David Beckham, que por un lado es estrella del fútbol internacional, y por el otro no tiene problemas en peinar su pelo en trencitas y posar para revistas gay.